Organización de los recursos de tu empresa

La planificación es un aspecto clave para cualquier proyecto empresarial. Sin ella resulta imposible la consecución de los objetivos marcados.

Metas que deben formar parte de un plan de empresa que parte de la situación real del mercado, de la competencia, de la situación actual de la compañía y de cómo esta mira y trabaja con las vistas puestas en un futuro a corto, medio y largo plazo.

Para que una empresa vaya alcanzando todas y cada una de las metas que se va proponiendo, además de marcarse objetivos realistas y de poner todos los recursos necesarios para su consecución es capital que conozca a la perfección cómo organizar todos esos recursos materiales y humanos de los que dispone.

Workflow o cómo organizar los recursos de tu empresa de forma inteligente

Cada vez son más las empresas que se están apuntando al workflow o flujo de trabajo. Un sistema que permite, partiendo del estudio de la forma en la que se estructuran las tareas, cómo se llevan a cabo, cuál es su orden correlativo, cómo se sincronizan, cómo fluye la información que soporta las tareas y cómo se le hace seguimiento al cumplimiento de estas, conectar a los empleados con todos los procesos de negocio.

Algo que consigue a través de la informatización de las tareas. Ya que en el workflow todos los procesos se tornan automáticos, racionalizados, organizados y, sobre todo, notablemente más accesibles para todos los departamentos de la empresa.

Tipos de workflow

Existen tres tipos de sistemas de flujo de trabajo. Son estos:

Workflow personalizazo o ‘ad hoc’: todas las reglas y las normas del sistema se van ideando y poniendo en marcha durante el proceso de trabajo.

Workflow de producción: todas las reglas y las normas del sistema son fijadas desde antes del inicio de los distintos procesos de trabajo, por lo que son conocidas por todos los departamentos y profesionales de la compañía de antemano.

Workflow administrativo: se trata de un flujo de trabajo a mitad de camino entre los dos tipos de workflow anteriores. Es decir, existen unas reglas y normas prestblecidas que todos los departamentos conocen y, a su vez, otras que afectan a tareas repetitivas y sencillas que forman parte de las rutinas productivas diarias de ciertos departamentos que no lo están.

Objetivos del workflow

Si algo tienen en común estos tres tipos de workflow es los objetivos que persiguen:

-Mejorar la comunicación interna haciéndola más ágil y segura.
-Optimizar las rutinas productivas de los trabajadores.
-Marcar una división clara entre los distintos departamentos de una compañía.
-Minimizar el tiempo que los trabajadores dedican a tareas no extrictamente relacionadas con su actividad laboral.
-Incrementar la motivación de la plantilla.
-Aumentar la productividad laboral.

Seis motivos que no son precisamente menores y que explican por qué cada vez más empresas medianas y grandes están apostando por la implementación del workflow en sus compañías. Si tú también quieres mejorar la organización de los recursos de tu empresa y enfocarla definitivamente hacia el éxito haz clic en este enlace.

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